Coco-ccino

Los Niños Escuchas me caen bien mal. Por eso, uno de mis pasatiempos favoritos es comprarme un cupcake de Vanilla Bean Cupcake e irme a tocarle bocina sin control a los chamaquitos que fueron o son Niños Escuchas y que están cogiendo el examen pa' sacar la licencia de conducir.

Con un bien coco-ccino (un capuccino con agua de coco en vez de leche) con tapa en una mano y guía en la otra, les toco bocina con mis nudillos de la mano que aguanta mi frescura local, mi creación celestial que raya finamente entre auto-proclamarme como un genio a lo "Stanger Things" o simplemente hacer una mierda como el Partido Popular Democrático en estos momentos.

Cada vez que me tomo un coco-ccino, me recuerdo a Aurora del Valle, mi maestra de 5to grado que siempre llevaba una lonchera que olía a gummy bear congelaos y usaba lip-gloss que compraba al por mayor en AVON. Mrs. del Valle siempre estaba tomando agua de coco y cada vez que se daba un buche hacía ese ruido de inhalación proyectil, como cuando Pololo, el vendedor de aguacates, dice una oración de 13 palabras o más y tiene que chuparse to' las babas porque sino hace una piscina cabrona.

Hablando de piscinas, Plaza Acuática debería de volver a abrir y hacer un show de comedia donde el Molusco con salvavidas chinitas en los brazos en un billboard con una piscina gigante de fondo que diga: "¡Para AHOGARSE de la risa!" Pero no sé, puede sonar muy clichoso, al menos que Plaza Acuática decida hacer piscinas artesanales con agua 100% gluten free y local, directamente de Carraízo.


Espero que todos los chamaquitos, no importa cual, que estén cogiendo la licencia de conducir se cuelguen para que así en 10 años yo pueda llegar más rápido a los lugares. ¡Especialmente a BRINNER el 24 de septiembre @ Bechamel, City View Plaza, Guaynabo a partir de las 8pm! Para ver mapa, oprime aquí.