La Otra Cosa

La cosa es…

No todos los días son iguales. Suena.


Entre las 5:00 am y 5:30 am el agua debe de estar hirviendo. Té y verifico qué nos espera en el día. 

Emails, texts, inbox, Dropbox. 

Facebook, Instagram, Snapchat, Twitter. 

La misma rutina. Identifico, apunto, establezco las prioridades y delego si es necesario. A las 7:00 am debo estar con mi primer cliente y a las 8:30 am debo contestar los primeros emails del día. Siempre desayuno en mi oficina aunque tengo un comedor bien caro y completamente innecesario.

Propuestas. Colaboraciones. Invitaciones. 

Nítido.

Estrés que sustituye el café gracias al tapón acompañado de programas de radio que solo hablan y hacen chistes de todo lo que existe, menos de algo que provenga de un libro. Básicamente, esto es guerrilla mezclá con concreto, ruido y “entrepreneurship”. Pero, ¿A quién le importa? A las 8:45 am, a nadie le importa esto, pero el equipo debe de tener los primeros mensajes de texto o emails. 

“Post a las 11:15am, flyer de HOPS, flyer BRINNER, envíame el preview del vídeo, post a las 7:00 pm en punto de tal cosa, pásame por email el listado del mes y necesito que se comuniquen con esta ristra de restaurantes”. 

Por eso somos artistas.

Break.

Las empresas no quieren que sepas nada de lo que hacen, pero por otro lado, quieren que lo sepas todo. Quieren que sepas quien es el CEO, a quiénes ayudan, dónde y con quién se están tirando selfies, con quienes están colaborando y qué desean de ti mientras te lo dejan saber todo al tirarle una foto al setting clásico del joven “emprendedor” o una persona mayor harta de su estilo de vida en un fucking mid-life crisis: laptop abierta con 15 emails sin abrir, taza de café con leche y dos sobres de azúcar morena vacíos, un bolígrafo BIC, un libro abierto con las letras lo suficientemente pequeñas para que no se puedan leer ni con zoom y así nadie sepa que el libro es el de "Los Cuatro Acuerdos" (el compendio), un iPhone 6Plus con el Instagram abierto y un iPad Air con un fondo de “Live Hard, Work Harder” que aplasta dos tarjetas de presentaciones pero se aseguran que se pueda leer claramente el “assistant director”. Pero nunca te dirán que está pasando dentro de la olla. Por ejemplo: Todo el mundo sabe quién fue Steve Jobs, pero nadie sabe quién puñeta es Joanna Hoffman. Otro ejemplo: Costco te dice en sus letreros que verifican el recibo antes de salir para asegurarse que llevas contigo todo lo que compraste. Men-ti-ra. Te verifican el recibo para ver si te robaste algo, jíbaro maceta. Ellos quieren “ayudarte”, pero no quieren decir que desconfían de ti, aunque hayas pagado la membresía. O un ejemplo más jíbaro: Quieren acostarse contigo pero no quieren nada serio.

Por otro lado, nosotros queremos casarnos contigo; crear una relación que podamos comprender hacia dónde nos dirigimos. Y esto ha sido así desde el primer día.

Hoy tengo Arecibo y Aguada. A 83 mph por el expreso, son las 9:30 am, tal vez 10:00 am, y “Kids With Guns” de Gorillaz suena duro mientras me preparo.


“El dueño no está…
“¿La Mafia, Puerto Rico? Jejeje, ¿Y ese nombre?"
“Envíame un email con la información y te dejamos saber


De foquin’ Guaynabo a Aguada para que me digan que envíe un email luego de haberme confirmado que sí les interesaba por el teléfono. Súper.

C.H.A.R.L.I.E.


Vamos pa’trás.

8:15 am. Investigación y una lista de cientos de números de conceptos familiares y/o extraños. El inbox lleno de interés y curiosidad pero nada serio, mientras le echo un vistazo a “Influence” de Robert Cialdini, porque definitivamente necesitamos varios sí en estos momentos. De 100, 13 dicen que sí. Pero eso no significa que se 200, 26 aceptarán. Entre re-estructuración gracias al plagio de nuestras ideas, motivación animal por la velocidad tecnológica me pregunto: ¿Qué nos queda?



Esto no es un fucking hobby.

Esta es nuestra vida.

Nosotros vivimos de esto.
 


Dame un espresso doble y contestando la pregunta: Nos queda lo que pocos tienen; ideas y sinceridad porque en realidad, esto nos importa. 

Ahora es que miro a la cámara y digo: “En realidad, sería un pérdida si todos nos entendieran.” Comenzamos en el 2014 y ahora 2016 todos apoyan lo local, pero ninguno lo vive. Mientras muchos se quitan o no, nosotros estamos pensando en cómo no volver a fracasar.

Fucking Go Pro, cupones, especiales y descuentos. Después quieren lo mejor pero cuando se trata de pagar, todos queremos apoyar al más barato. Corn Flakes y conflei. Más o menos lo mismo aunque sabes que no es lo mismo, pero te conformas porque el sistema te dice que la mediocridad es aceptable.

Nace. Estudia. Trabaja. Tienes un sueldo. Te retiras. Muere. O peor. Sigues vivo, pero arrepentido. 

 
¿De qué carajos estamos hablando y qué tiene que ver esto con la gastronomía local?

Esto tiene que ver con todo.

Nuestro secreto es: Arte.


Chefs rompiendo noche, cuchillos afilados, cigarrillos que mezclan más con el desespero que con la adicción, más mandás pal’ carajo que fotos y una buena inestabilidad para dormir cómodo. Tartar, court boullion, mise en place, no más de ISO 400, reflector. Escribe, piensa, borra, piensa, publica. Local, internacional, global, #QueLasCadenasGuinden. Delantales con grasa, gorras sudás, curita en el deo, demi, sous vide, una cebolla que ya no los hace llorar, sofrito, refrito, piña, leña. 100 libras de papas por pelar, 70 tuna frescos,  ahora lo más difícil: ¿Gangster Paradise o Sugar On My Tongue para comenzar el día? Ya mismo empieza el turno y lo único que viene a la mente es: "Espero que hoy se llene." 

Todos los días. Esperamos.

 

Nosotros somos artistas. Y no lo decimos con arrogancia. Lo decimos bien claro y conciso porque así nos identificamos. Ahora, el problema es que la mayoría fuera de nuestro núcleo piensan que los artistas solo trabajan con colores, patrones, canvas, murales, música o baile. En realidad, para nosotros, ser un artista se trata de comunicar intenciones, expresar sustancia, configurar la creatividad y ponerla en orden para el beneficio de quienes nos rodean. Ser un artista conlleva lo que puede ser lo más difícil para muchos: regalar

No somos más ni menos artistas que fulano. Y somos artistas porque esto nos importa y hemos cambiado el juego de cómo los medios de comunicación de la gastronomía local transmiten sus mensajes. La comida nos une y es una herramienta sumamente poderosa. Hemos creado un auge fenomenal en la gastronomía de nuestra isla y hablemos claro… Desde que La Mafia, Puerto Rico existe, comer ya no es lo mismo. Y no somos gente de complicar las cosas. Menos es más, al menos que sea vino. En ese caso, más es más y así es mejor.

Y por eso, la gente sigue a los artistas.

Avant-garde.


Hablando de casarnos, no es literalmente, pero es más-o-menos en serio. ¿Porqué ya no jodemos tanto con las cadenas extranjeras o porqué hemos cambiado de fondos negros y mensajes cortos a fondos claros y dinámicos? Nosotros le llamamos a esto: Disney-Child-Star-Effect. Suena bien pendejo, pero míralo así: comenzamos como niños y obtenemos reconocimiento pero no valor; fuimos un extra. Pasa el tiempo y cometemos errores, se expande nuestra marca y muchos se identifican y otros simplemente rechazan la visión. Crecemos con el público y así seremos siempre. Hace 2 años, todo era oscuro y directo. El año pasado eran los “moods” y hacer historia. Este año… Descífralo tú. 

Que quede claro, nosotros no vamos a salir en la prensa. No porque no queremos. Si sabes quién puñeta maneja la prensa en este país, haz la matemática. No vamos para nada en línea con los artículos o editoriales de la prensa amarillista de este país. Pero como nos dijeron y nunca lo olvidaré: El periódico mancha los dedos. Esto nos permite hacer lo que nadie desea hacer. Es lo mejor. Hemos podido experimentar y expresarnos de manera libre sin ser juzgados fuera de nuestra familia y seguidores. Hemos podido tomar retos y arriesgarnos a crear y fracasar. Hemos podido hacer algo propio. Buscamos, encontramos, pensamos y creamos eventos originales, imágenes genuinas, experiencias únicas sin repetir lo mismo. Cada vez, es algo completamente diferente.

Hacemos lo nuestro.

 

Pongo esto porque es bien importante marcar y establecer que a nosotros nos importa lo que hacemos y que fueron tres, cuatro, ocho las veces que estuvimos a punto de dejar este proyecto y buscar un trabajo “normal”. Conocemos a muchos blogueros, empresarios, comerciantes y amantes de la comida que desean trascender en la sinceridad de sus sueños y navegan en contra las olas de la dificultad. Las oportunidades que se presentan son un beneficio gracias a la crisis de nuestra isla, como también esas mismas se desvanecen debido a la crisis social en la que vivimos.

Toquemos el tema.


#ApoyaLoLocal 

En realidad, dudamos mucho que La Mafia, Puerto Rico hayamos sido los primeros en la isla en implantarlo, pero sí podemos mencionar que marcamos y establecimos puntos importantes en el desarrollo de esta frase. Apoyar lo local se trata sobre el sentido de comunidad y el desarrollo saludable de la idea. Apoyar lo local no es solamente consumir y saturar. Ahora, #ApoyaLoLocal está comenzando a ser #ApoyaMásLoMíoQueLoOtro, o #ApoyaAMiAmigo, #ApoyaLoArtesanalYNadaMas, etc. Hemos pasado de crear algo precioso, algo joven y puro a una prostituta inconsciente y confusa que nos vende lo que “necesitamos” pero al fina del día, está completamente vacía y todos lo sabemos. ¿Te recuerdas de los açaí y de las limonadas? Ahora, ¿qué está pegao' hoy día que se puede saturar?

Bazinga.

Esto para nosotros en LMPR es un problema. Y también para ti aunque no lo creas. 

Hoy día, la mayoría de las veces nos comunicamos a través de las redes sociales. Ya textear está muriendo y llamar... ni digamos. Todo es mediante las redes principales: Facebook, Instagram, Twitter y Snapchat. Ya no hablamos con nuestros amigos. Ahora los vemos, le damos like, love, retweet, o lo que te salga de los cojones. A la velocidad que esto sucede es muy difícil poder agarrar el cambio y comprenderlo. En Facebook, ayer lo más fenomenal eran mil likes, mientras hoy lo más brutal son 20 “Love” en Facebook. Esto quiere decir que todo lo que se vaya a publicar con alguna intención será manoseado y trasladado a la vertiente donde ya no quieren comprometerte con gusto, sino con emoción. De un simple gusto, a una emoción cibernética que saturará la verdadera reliquia en menos de un año.

P.s. ¿Por qué crees que Facebook no pone el unlike? No es porque causará problemas, sino porque somos completamente dependientes de estas funciones sociales básicas para caer en tono con lo que nos han enseñado durante toda nuestras vidas: Ser aceptado es lo correcto. Y como si A > B y B > C, entonces A > C, mientras más likes tengas, más aceptado eres y tus endorfinas y dopamina se disparan por el techo... Mientras duren.
 

Ahora, tu sobredosis de consumo en el presente no pasará a ser un consumo robótico como muchos sueñan, sino un consumo sin gusto ni emoción. Y cuando se satura algo tan importante como el arte de nuestro país por miedo de perder el momentum, el valor de si mismo deprecia y todos perdemos.

¿Qué pasará con "Apoya Lo Local”? 

Se seguirá usando hasta que su valor disminuya. Hasta que se gaste y nos permita hacer lo que mejor sabemos hacer con las ideas: amaestrarlas, manipularlas y explotarlas. En un año, #ApoyaLoLocal será como #CecilTheLion, #PrayForParis, #LoveWins, #TeamCotto, #YoNoMeQuito o la cartita esa de “Ayer Me Mataron”… (Too soon?). O sea, será un olvido.

No estoy diciendo que se debe o tiene que de dejar de usar. Pero sí que se debe crear una consciencia clara sobre el trabajo y desarrollo de la idea. Si vas a darle uso, dale el uso correcto. Uno que señale y demuestre las destrezas, herramientas y virtudes que la visión por transmitir mediante esta frase sea una eficiente e impactante. No para describir la foto junto a #red #pepper #hotel #ILiveWhereYouVacation #Apoyalolocal #localsupport.

Para nosotros, #ApoyaLoLocal es mucho más que una descripción.

 

La otra cosa es que no todos los días son iguales, especialmente en los negocios locales, incluyéndonos. Cualquiera puede decir que tener una plataforma de comida local o un food truck es fácil, como también apostar que hacer bizcochos es solo harina, huevo y azúcar. No es hasta que se cortan los dedos picando vegetales con 18 mesas por sacar que se dan cuenta que debemos ser completamente agradecidos con aquellos que se levantan para cocinar lo mejor de nuestra isla.

Y aclaro que muchos conceptos gastronómicos locales no se apoyan entre sí mientras tildan ser portavoces de apoyar lo nuestro. Para nosotros, esto es un gran problema que tenemos que resolver.

 

Atentamente,

La Mafia, Puerto Rico